La solución está dentro de la pantalla de 7,6 pulgadas. Apple explica que el panel interior está compuesto por diez capas ultradelgadas, unidas mediante adhesivos ópticamente transparentes. En lugar de mantenerlas completamente rígidas entre sí, estos adhesivos permiten que las capas se deslicen levemente cuando el teléfono se abre o se cierra. Así se reduce la tensión que normalmente termina marcando el centro de una pantalla plegable.
El principio se entiende mejor al imaginar varias hojas dobladas al mismo tiempo. Si todas estuvieran pegadas sin posibilidad de moverse, las capas exteriores tendrían que estirarse y las interiores comprimirse. Al permitir un pequeño desplazamiento entre ellas, la presión se reparte y la superficie vuelve a quedar más plana al abrir el equipo.
Apple también incorporó un acabado de nanotextura en el panel interior. Su función declarada es disminuir los reflejos y el brillo ambiental, pero además ayuda a que pequeñas variaciones de la superficie resulten menos evidentes. El conjunto utiliza un OLED de ángulo amplio, alcanza hasta 3.000 nits de brillo máximo y trabaja con ProMotion de hasta 120 Hz.
La bisagra es la otra mitad de la explicación. El iPhone Duo tiene un marco y una cubierta de bisagra fabricados en titanio grado 5. Según Apple, el mecanismo fue diseñado para ofrecer una resistencia suave y equilibrada durante todo el recorrido. Eso permite dejarlo apoyado en distintos ángulos, pero también controla la forma en que se distribuye la fuerza sobre la pantalla cada vez que se dobla.
Las primeras impresiones respaldan al menos una parte de la promesa. En una prueba realizada después de la presentación, The Verge describió el mecanismo como suave y aseguró que el pliegue era casi imposible de encontrar con el dedo. La palabra importante es “casi”. La propia Apple habla de minimizar la tensión y el crease, no de haberlos eliminado por completo.
Todavía queda una prueba más larga: saber si esa superficie se mantiene igual después de meses o años de aperturas. Un equipo de demostración recién salido de la caja no permite medir el desgaste de los adhesivos, la bisagra ni las capas flexibles. Apple sí añadió una cubierta resistente a rayas en la pantalla interior, Ceramic Shield adelante y atrás y certificación IP68 contra agua y polvo, una combinación poco habitual en plegables.
El iPhone Duo partirá en US$1.999 y llegará a las tiendas de Estados Unidos el 23 de octubre. Su pantalla interior es 50% más grande que la del iPhone 18 Pro Max, pero su verdadero examen no estará en el tamaño. Estará justo en el centro, en esa línea que durante años recordó que un teléfono plegable seguía siendo una pantalla obligada a doblarse.
