A todos les ha pasado: la sonrisa perfecta ocurrió un segundo antes del clic y lo que quedó en la galería fue un pestañeo. Ese segundo perdido es justo lo que captura la nueva apuesta de Xiaomi. Cada vez que se aprieta el obturador, el teléfono registra un clip breve de lo que pasó antes y después del disparo, junto a la foto fija en alta calidad.
La función se llama Leica Live Moment y suena conocida por una razón: Apple la instaló hace más de una década con sus Live Photos, y desde entonces divide a los usuarios entre los que aman ver sus recuerdos moverse y los que las apagan para ahorrar espacio. Varias marcas Android la copiaron con resultados a medias. Samsung, por ejemplo, arrastraba problemas con el procesado HDR al activarla, y los Xiaomi anteriores solo grababan lo que venía después del clic, nunca antes.
La diferencia ahora está en el procesado: el clip conserva el color, la textura y el rango dinámico característicos de la firma alemana, en vez de ser un video pixelado extraído de la foto. Funciona con las tres cámaras del equipo, incluido el teleobjetivo 5x que debuta en esta serie, y también en modo retrato, donde el fondo queda desenfocado mientras los gestos previos al disparo se conservan intactos. Las imágenes resultantes se pueden combinar en collages y llevar marcas de agua exclusivas de Leica, pensadas para compartir directo en redes sociales.
El apellido no es decorativo. Leica es la marca de Wetzlar que definió la fotografía de calle y el fotoperiodismo del siglo XX, con cámaras que hoy se venden a precios de auto usado, y desde hace cinco años trabaja con Xiaomi en el desarrollo conjunto de las cámaras de sus teléfonos. En la serie 17T esa alianza se traduce en lentes Summilux, un diseño óptico llamado UltraPure orientado a escenas con luz compleja, y los clásicos filtros que imitan el procesado de la casa alemana, disponibles en dos estilos: Classic, más sobrio, y Vivid, con colores más saturados. El resultado busca que una foto de celular se parezca a una tomada con cámara dedicada, estética vintage incluida.
En lo técnico, ambos modelos comparten cámara principal de 50 megapíxeles, aunque con diferencias de sensor: el 17T Pro usa uno de 1/1,31 pulgadas y el 17T uno de 1/1,55, lo que en la práctica significa mayor captura de luz en el modelo superior. El teleobjetivo periscópico permite además fotografía macro desde 30 centímetros, zoom óptico sin pérdida de 10 aumentos y un zoom asistido por inteligencia artificial que llega a 120x. El Pro suma una carta exclusiva: la cinematografía en vivo, que registra los instantes previos a una grabación en resolución 4K.
El resto de la ficha acompaña. Las pantallas AMOLED de resolución 1.5K alcanzan un brillo de 3.500 nits, útil para revisar fotos a pleno sol, con tasas de refresco de 144 Hz en el Pro y 120 Hz en el modelo base. Las baterías usan tecnología de silicio-carbono: 7.000 mAh en el Pro (la más grande que Xiaomi ha puesto en un teléfono fuera de China) con carga de 100 watts, y 6.500 mAh con carga de 67 watts en el estándar. Según la marca, ambas aguantan cerca de dos días de uso normal.
La serie se presentó en Chile el 28 de mayo, el mismo día de su estreno global en Viena. El Xiaomi 17T se vende desde $499.000 en operadores y retail (precio de referencia: $749.990), mientras que el 17T Pro cuesta $696.000 con un valor normal de $999.990.
