Su presentación sería el 13 de mayo y los rumores ya lo perfilan como el regreso de una línea icónica, con pantalla curva y una apuesta de diseño más arriesgada que los Galaxy S.
Guillermo Crespo
Samsung parece estar preparando el regreso de una de sus líneas más distintivas: la serie Edge. La información comenzó a circular a través de filtraciones en redes sociales, y todo indica que el nuevo dispositivo será presentado oficialmente el próximo 13 de mayo. Aunque la marca aún no lo ha confirmado, las pistas apuntan a un modelo que recupera el concepto de pantalla curva, ahora con una visión más estética que funcional.

La primera vez que Samsung presentó un teléfono con pantalla curva fue en 2014, con el Galaxy Note Edge. Un año después, el S6 Edge consolidó la idea como un sello de diseño futurista, aunque finalmente la compañía fue abandonando ese formato a medida que las líneas rectas y las pantallas planas ganaban terreno. Hoy, en un mercado saturado de formatos similares, una pantalla curva puede ser menos un truco visual y más una apuesta por diferenciarse en diseño.

El posible regreso del Edge aparece también como una jugada para ocupar un espacio intermedio entre las gamas S y A. Mientras los plegables se consolidan como una línea aparte y los Galaxy A se enfocan en el volumen de ventas, el Edge podría apuntar a un público que busca diseño distintivo, sin pagar el precio de un flagship.
Según diversas filtraciones, el nuevo Samsung Edge contaría con una pantalla AMOLED curva de 6,7 pulgadas, resolución Full HD+ y una tasa de refresco de 120 Hz. En términos de potencia, se especula que integrará un procesador Snapdragon 7 Gen 3, acompañado por 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, sin posibilidad de expansión mediante microSD.
La batería sería de 4.800 mAh con carga rápida de 45W, y el sistema de cámaras incluiría un sensor principal de 50 MP con estabilización óptica de imagen, además de funciones de inteligencia artificial que ya se han visto en otros modelos con One UI 7.0.

El diseño sería uno de sus principales diferenciadores: cuerpo metálico, marcos ultrafinos y acabados en colores poco habituales, como un verde oscuro, blanco nacarado y un violeta satinado. El sensor de huellas estaría bajo la pantalla y también se habla de certificación IP67 para resistencia al agua y al polvo.
La información sobre el lanzamiento ha surgido desde foros especializados como SamMobile y filtradores habituales de la marca, que coinciden en que la presentación se realizaría el lunes 13 de mayo, probablemente mediante un evento online. El nombre exacto del dispositivo no ha sido confirmado, pero se espera que recupere la denominación Edge como una forma de capitalizar el recuerdo de una de las líneas más singulares de la última década.
En cuanto a disponibilidad, se espera un primer despliegue en Corea del Sur, Europa y algunos países de América Latina a partir de junio. Aún no hay precios filtrados, pero al ubicarse por debajo del Galaxy S24, podría costar entre 500 y 600 dólares en su versión base.
