¿Barato es sinónimo de malo? Es una pregunta que ronda la naturaleza humana. Y, ahora que se sabe que la precuela de la saga Mafia se venderá a un precio significativamente menor que otros lanzamientos AAA, de 50 dólares ya ha levantado suspicacias entre jugadores que se preguntan si esto responde a una estrategia comercial o a una señal de menor ambición.
Mafia: The Old Country es una entrega que retrocede en el tiempo y se sitúa en Sicilia, durante los años veinte, mucho antes de los eventos del primer Mafia. Se espera que explore los orígenes de la familia criminal Salieri y el contexto que daría forma al imperio mafioso que más tarde operaría en Estados Unidos. El juego apostará por una narrativa más directa, con un desarrollo más guiado y sin la exploración libre característica de los sandbox tradicionales.
Desde 2K explicaron que el precio reducido busca facilitar el acceso a una mayor audiencia y responde a la naturaleza del juego: una experiencia narrativa sólida pero más contenida en escala. “Creemos que hay una gran audiencia para historias envolventes que no requieren compromisos de tiempo masivos”, señaló la compañía en una declaración reciente.

La matriz Take-Two se ha desligado de una política uniforme de precios. En su última presentación de resultados, el CEO Strauss Zelnick evitó referirse directamente a cuánto costará GTA VI, pero reiteró que cada sello decide cuánto cobrar. Mientras se especula con que el próximo título de Rockstar podría alcanzar los 80 o incluso 100 dólares, Mafia: The Old Country se convierte en el ejemplo opuesto.
La decisión no es menor en un mercado donde tanto Nintendo como Microsoft ya han comenzado a subir el precio base de sus juegos nuevos. Aunque EA anunció que no seguirá esa tendencia por ahora, las cifras indican que los consumidores están dispuestos a pagar más.
