Mark Zuckerberg ya no habla de IA como una promesa futura. En una entrevista reciente, el CEO de Meta fue claro: la compañía está construyendo una nueva infraestructura que incluye varios centros de datos de escala gigavatio para entrenar sus próximos modelos de inteligencia artificial. El objetivo, según explicó, es competir directamente con otras empresas del sector que ya están invirtiendo en desarrollos similares.
La entrevista, realizada con Ben Thompson de Stratechery, no tuvo el tono de anuncio formal, sino más bien de conversación donde Zuckerberg aprovechó para explicar por qué Meta necesita escalar tan fuerte. Según dijo, la empresa tendrá cerca de 350.000 chips H100 de NVIDIA a finales de este año, lo que representa una capacidad equivalente a más de 600.000 GPUs si se cuenta el total de modelos y generaciones. Ese poder de cómputo no se puede sostener con la infraestructura actual, por eso la necesidad de construir nuevos centros de datos mucho más grandes.
La mención de “varios centros de datos de escala gigavatio” no es menor. En términos prácticos, eso implica instalaciones que consumen la misma cantidad de energía que ciudades medianas, diseñadas exclusivamente para entrenar y ejecutar modelos de IA generativa a gran escala. Meta no entregó detalles sobre la ubicación ni sobre cuántos centros está construyendo, pero dejó claro que ya están en marcha.

Zuckerberg también comentó que están desarrollando un modelo de IA de “próxima generación”, aunque no dio nombre ni fecha de lanzamiento. La intención es que este sistema pueda competir con los modelos más avanzados de OpenAI, Google y Anthropic, ofreciendo mejores respuestas y capacidades más amplias, tanto para usuarios como para desarrolladores.
En paralelo, Meta sigue apostando por integrar la IA en sus productos principales: Facebook, Instagram, WhatsApp y las plataformas de realidad virtual y aumentada. Pero la conversación con Thompson dejó ver que el foco también está en construir las bases técnicas para sostener esa ambición durante los próximos años.

Este anuncio no sorprende dentro del contexto actual, donde todas las grandes tecnológicas están corriendo por capacidad de cómputo. Amazon, Microsoft y Google también están ampliando sus centros de datos, y la competencia por chips de IA sigue marcando el ritmo del sector.
Zuckerberg, por su parte, parece decidido a no quedarse atrás. “Lo que estamos haciendo ahora es construir la infraestructura necesaria para sostener este salto”, dijo en la entrevista. Y con eso dejó claro que el plan va mucho más allá de probar funciones nuevas: es una carrera por el poder computacional del futuro.
