Una novela breve de unas 26.000 palabras ganó en julio un premio de 20.000 euros cuyas bases prohibían escribir con inteligencia artificial. Tres meses después, el detector Pangram atribuyó a esa tecnología el 99% del texto, en un análisis que publicó El País el 23 de octubre. El libro es “Donde el agua trabaja”, del peruano David Silva Rojas, y su editorial suspendió la gira de presentaciones en España. El caso reabre una pregunta sobre estas herramientas: cuánto vale su resultado como prueba de autoría.
El diario español pasó la obra completa por la versión 4.1 de Pangram. La herramienta también clasificó como artificial el 97% de las respuestas del autor en una entrevista con la revista Ulrica. En un texto autobiográfico de 924 palabras, publicado en el sitio de los organizadores del certamen, la cifra fue cercana al 80%. El Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa-Arrufat fue convocado en noviembre de 2025 por la editorial mexicana y la fundación española que le dan nombre. Recibió más de 2.200 manuscritos, y sus bases exigían declarar que la obra no había sido escrita, ni parcial ni totalmente, con IA.
Almadía suspendió el 23 de octubre los actos previstos en Madrid, Barcelona, Sevilla y Cádiz, y calificó la suspensión como provisional mientras examina la información disponible. La editorial recuerda que Silva Rojas declaró por contrato no haber usado IA generativa. El autor, abogado nacido en Ica en 1981, debutó con este libro. Según Reseñas Literarias, el autor niega haberlas empleado. Hasta el cierre de esta nota no se conocía una postura pública de la Fundación Ventosa-Arrufat ni del jurado, formado por Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda.
Según El País, Max Spero, director ejecutivo de Pangram Labs, sostiene que su detector marca como artificial uno de cada 24.000 textos escritos por personas, dato de la propia empresa. Según Xataka, un estudio de la Universidad de Chicago de 2025 concluyó que comete menos falsos positivos que otras herramientas comerciales. El análisis de El País incluyó pruebas de control. En 56 libros publicados en 2019 y 2020, antes del lanzamiento de ChatGPT, el resultado fue 0%. Lo mismo arrojaron obras de Javier Cercas, Antonio Muñoz Molina y la chilena Isabel Allende. Estos datos provienen de la empresa y de pruebas de El País; el estudio de Chicago se cita vía Xataka y no se revisó directamente.
Según Xataka, El País advirtió que el porcentaje no prueba por sí solo cómo se escribió la novela. Xataka lo resumió el 24 de octubre: “Un porcentaje, aunque sea un 99%, no es una prueba de autoría”.
