El miércoles por la tarde, PlayStation transmitió uno de sus State of Play más esperados del año. No fue una vitrina llena de títulos, sino un único foco: Ghost of Yōtei, la nueva apuesta de Sucker Punch ambientada en la frontera norte del Japón feudal. En 20 minutos narrados por los directores creativos Jason Connell y Nate Fox, el estudio entregó un vistazo profundo a la historia de Atsu, su protagonista, y al sistema de juego que mezcla sigilo, exploración y combate con un nuevo nivel de personalización.
¿Qué se mostró?
Armas nuevas como la naginata, trajes modificables, una mayor libertad para definir tu estilo de combate, y un mapa más extenso que el de Tsushima, lleno de detalles visuales y puntos de interés dinámicos. También se confirmaron modos especiales (uno de ellos aún bajo llave), más verticalidad en el terreno y una narrativa de venganza que se distancia del código samurái que marcó el primer juego.

¿Y qué dijo la comunidad?
En Reddit, las reacciones fueron tan intensas como variadas. Muchos celebraron el regreso de Sucker Punch al modo «gameplay puro», evitando cinemáticas falsas o promesas a largo plazo. “Estoy 100% vendido, no necesito ver nada más”, decía un usuario. Otros preferían mantenerse al margen: “Quiero entrar completamente a ciegas, pero no hay forma de que no lo vea”.
También hubo críticas. Algunos pidieron mejoras claras respecto al primer título, al que califican de «bueno pero sobrevalorado». Otros recordaron el fracaso del modo multijugador de The Last of Us como advertencia sobre mostrar demasiado, demasiado pronto. Aun así, la mayoría coincidió en algo: Sony apuesta por mostrar juegos cuando están listos, sin trailers vacíos ni promesas a cinco años.
