Los Android XR, desarrollados en conjunto por Google y Qualcomm, ya están en manos de algunos periodistas especializados. Aunque no tienen aún nombre comercial ni precio definido, estos anteojos de realidad mixta apuntan directo al mismo espacio que hoy ocupa el Apple Vision Pro. Pero con una diferencia clave: están pensados desde el ecosistema Android, con chips Snapdragon XR2+ Gen 2 y un sistema operativo hecho a medida.

La categoría a la que apuntan no es nueva. Meta ha sido uno de los jugadores más activos en el terreno de la realidad extendida, con sus visores Quest. Estos dispositivos combinan realidad virtual con funciones de realidad aumentada, y han logrado instalarse como la opción más accesible del mercado. Aunque potentes, los Quest han sido criticados por su peso, la calidad de imagen y la dependencia de un ecosistema cerrado. Es justamente ese espacio el que ahora Google y Qualcomm buscan disputar, con una propuesta más abierta y liviana.
Diseño y primeras impresiones
Según The Verge, los lentes son sorprendentemente livianos y compactos. Están hechos con una estructura modular y no requieren batería integrada: funcionan conectados a un teléfono Android compatible por cable USB-C. «No son tan aparatosos como otros visores, lo cual ya es una ventaja», escribieron. A nivel estético, recuerdan más a unos anteojos de esquí que a un casco, y ofrecen una pantalla con 4K por ojo, similar en nitidez al Vision Pro.
Android Authority destacó lo bien que corren las demos de realidad aumentada, pero advirtió que el dispositivo sigue siendo un prototipo: «Las apps eran muy limitadas y todo está optimizado para mostrar el potencial, no para el uso diario». Coinciden en que el seguimiento de manos funciona bien, aunque aún no hay sistema de control con ojos como el de Apple.
Lo bueno y lo que falta
Entre los puntos positivos, los reviewers mencionan el peso, la calidad de imagen y el hecho de que, al usar un teléfono como cerebro, se puede actualizar el hardware sin reemplazar todo el visor. Eso podría reducir costos, algo fundamental si Google quiere competir en serio.

Sin embargo, hay varios detalles por resolver. CNET señaló que la experiencia todavía está muy lejos de ser fluida, y que incluso el sistema operativo mostraba signos de inestabilidad en algunas demostraciones. Engadget, por su parte, dijo que el hardware se ve prometedor, pero que no hay claridad sobre cuándo estará listo un modelo para el público.
Google insistió en que este es un primer paso, no un producto terminado. El objetivo es que fabricantes como Samsung o Lenovo puedan usar esta base para lanzar sus propios visores XR, bajo el paraguas de Android. Sería un enfoque similar al de los celulares, con un sistema compartido y distintos fabricantes compitiendo en el diseño y precio
