Samsung volvió a apuntar alto. En el marco de la feria IFA en Berlín, la marca surcoreana presentó oficialmente la nueva serie Galaxy Tab S11, compuesta por dos modelos: la versión estándar de 11 pulgadas y la S11 Ultra, con una pantalla gigante de 14,6 pulgadas. Ambos dispositivos llegan con una propuesta clara: convertirse en una alternativa real al iPad Pro, no solo por hardware, sino también por las herramientas de productividad que traen integradas.

La apuesta parte por la pantalla. En ambos casos se trata de paneles Dynamic AMOLED 2X con frecuencia de actualización de 120 Hz y un brillo que puede alcanzar los 1.600 nits, lo que las convierte en unas de las más luminosas del mercado. En el caso de la Ultra, la superficie de trabajo es tan grande como un notebook, y con un grosor que apenas supera los cinco milímetros. Todo esto acompañado por un diseño de bordes reducidos y cuerpo de aluminio, donde también se alojan cuatro altavoces calibrados por AKG.
En cuanto a potencia, las tablets vienen equipadas con el nuevo procesador Snapdragon 8 Gen 3 de 3 nanómetros, acompañado por hasta 16 GB de memoria RAM y almacenamiento interno que puede llegar a 1 TB, ampliable con tarjeta microSD. A esto se suma una batería de alta capacidad, con 8.400 mAh en la versión base y 11.600 mAh en la Ultra, ambas compatibles con carga rápida de 45 watts.
Uno de los puntos donde Samsung más quiso marcar diferencia fue en el S Pen, que ahora viene con diseño renovado: cuerpo hexagonal para mejorar el agarre, punta más sensible a la inclinación y una respuesta más rápida al contacto con la pantalla. El lápiz también funciona con la cámara para ejecutar traducciones en tiempo real o hacer selecciones con gestos.

Pero el gran cambio de fondo está en el software. Las nuevas Galaxy Tab S11 incorporan inteligencia artificial en varios frentes. Desde la posibilidad de resumir documentos por voz hasta generar traducciones automáticas de cómics o menús capturados con la cámara, el sistema se apoya en Gemini, el modelo de IA de Google, además de incluir funciones propias bajo el sello Galaxy AI. También hay mejoras en la escritura a mano, sugerencias inteligentes y funciones de productividad que recuerdan a las de una laptop.
El modo DeX, que transforma la interfaz Android en un escritorio tradicional, fue completamente rediseñado. Ahora permite trabajar en varios escritorios virtuales y conectar la tablet a un monitor externo con mayor fluidez, lo que busca facilitar tareas de oficina, edición de fotos o presentaciones. Según Samsung, la idea es que el usuario promedio pueda dejar el computador en casa sin echarlo de menos.

Eso sí, no todos están convencidos. Aunque el hardware sorprende y las nuevas funciones de IA son bienvenidas, varios medios especializados han señalado que Android aún tiene una gran deuda en cuanto a aplicaciones profesionales optimizadas para pantalla grande. La experiencia sigue dependiendo de soluciones pensadas originalmente para teléfonos, lo que limita el potencial en comparación con lo que ofrece el iPad con sus versiones adaptadas de Photoshop, Final Cut o Logic.
